Los trastornos no motores de la Enfermedad de Parkinson
Respecto de la enfermedad de Parkinson, esta siempre se
ha abordado desde el punto de vista del control de los síntomas y fenómenos motores, los cuales clásicamente tienden a responder en forma satisfactoria con el tratamiento estandardeLevodopa.
Sin embargo dicha enfermedad tiene en la gran mayoria de los paciente que la padecen, una multiplicidad de manifestaciones nomotoras, tales como depresión, deterioro de la memoria y otras habilidades mentales, trastornos del sueño, alteraciones de la deglución de alimentos líquidos y sólidos, alteraciones de la presión arterial con hipotensión ortostática, presencia de alucinaciones(“visiones”), fatigabilidad, visión doble, etc, las cuales pueden afectar la calidad devida del paciente, en forma tan significativa como los trastornos motores
La aparición de estos síntomas aumenta con los años de evolución de la enfermedad, y el problema que plantean es que en general responden menos, o no se benefician del tratamiento con Levodopa. En un reciente estudio, de un total de 545 pacientes parkinsonianos encuestados, solo el 1,6 % de ellos, refirió que no presentaba
síntomas no motores, lo cual nos habla de la magnitud del problema.
De entre todos los fenómenos no motores, nos vamos a referir primeramente a la depresión, la cual puede estar presente, como depresión mayor, en el 70 % de los pacientes, en algún momento de su vida, lo que significa una frecuencia
varias veces mayor a la de la población general.
En muchos casos, la depresión puede anteceder a la aparición de los primeros síntomas motores, por lo que se plantea que en estos casos tiene un origen puramente orgánico (y no seria un fenómeno reactivo al impacto en el individuo de conocer que padece la enfermedad).
El diagnóstico de depresión incluye una serie de factores, tales como, disminución del interés por las cosas en general, dificultad para obtener placer con las cosas que efectuamos, pérdidade peso, insomnio, somnolencia dentro del día, pérdida de
energía y enlentecimiento del pensamiento. Estos últimos síntomas también pueden estar presentes en el paciente parkinsoniano sin depresión, por lo que ante la presencia de estos, es conveniente consultar con su médico, ya que la depresión puede aumentar la gravedad de los síntomas sin significar necesariamente un empeoramiento de la enfermedad.
Además, la depresión tiene múltiples posibilidades de
tratamiento, los cuales se complementan con el tratamiento habitual
de la Enfermedad de Parkinson.